EMEUB 6
Capítulo 6
La gente se imagina que se
reencontrará con su ex por lo menos una vez. Algunas personas se saludarán con alegría,
otras es probable que lamenten haber visto a su viejo amor y se alegran en
secreto de que la persona con la que está su ex sea peor que ellos.
- Tiempo sin verte.
En ese breve momento, Yeong In
sintió varias cosas. Intentó sonreír, pero la respuesta lo dejó frío.
- ¿Quién es usted?
Ni su mirada, ni su manera de
hablar, ni sus expresiones eran afines al Kim Ha Jun que conoció. Yeong In no
esperaba esa respuesta y no pudo ocultar su expresión de confusión.
Avergonzado, primero se volteó a ver a Min Ah.
Min Ah tenía las mejillas
rojas e inflamadas y sus grandes ojos desconcertados estaban llenos de lágrimas
a punto de salir.
- Hermano…
El enojo contra Min Ah creció
al escuchar sus sollozos, pero su corazón angustiado, al comprobar que se
encontraba bien pudo relajarse finalmente. “¿Quién te dijo que puedes ganar
dinero así? ¿Qué hubieras hecho si accidentalmente se tornaba peligroso?”
Quería decirle tantas cosas, pero no pudo articular palabra alguna. Min Ah miró
al hombre tirado y señaló a Kim Ha Jun que se encontraba detrás de Yeong In.
- Él me ayudó.
Yeong In no pudo voltear,
sentía como le taladraban la nuca con la mirada. En ese preciso momento regresó
Doo Yeong quien había bajado a llamar a alguien. Se asustó al ver la escena
dentro de la habitación y comprobó el estado de Ha Jun.
- ¿Se encuentra bien,
presidente? ¿Qué le pasó a esa persona? No está muerto ¿verdad?
- Él me ayudó.
El trabajador del motel que lo
había seguido caminó y llamó a algún lado. Mientras tanto, Ha Jun se giró y
salió de la habitación. Doo Yeong lo siguió. Ha Jun caminó de frente con pasos
largos sin mediar palabra, como una persona que está molesta por algo.
- Presidente ¿solo se irá así?
No dio respuesta alguna. Doo
Yeong les explicó brevemente sobre lo que había ocurrido a los empleados del
motel, les entregó su tarjeta de presentación y siguió a Ha Jun. Al salir,
subió al automóvil de Ha Jun. Este lo encendió, pero no arrancó, solo se quedó
sentado mirando hacía adelante.
Su mandíbula estaba rígida,
sus labios cerrados obstinadamente y sus manos apretaban el volante, haciendo
aparecer sus venas azules en el dorso de su mano. Doo Yeong lo llamó una vez
más - ¿Presidente? – De pronto, Ha Jun maldijo ferozmente y arrancó.
En el momento en que Doo Yeong
se percató que salían a la carretera le gritó:
- ¡Presidente!
Tenía que haber dado vuelta a
la derecha, pero de pronto dio vuelta a la izquierda quedando en contrasentido
y varios automóviles que venían le tocaron el claxon. Ha Jun pisó el frenó
rápidamente, se orilló en la mediana y detuvo el automóvil.
* Mediana: Parte Media de la
carretera.
- Ja, Ja – Doo Yeong sintió un
gran alivio y extrañado miró a Ha Jun “¿Qué le sucede?” pensó. Lo lleva
conociendo por cerca de diez años, pero nunca lo había visto así, está
irreconocible.
- ¡¿Presidente?!
Algunos automóviles se
detenían para abrir sus ventanas y decirles de groserías, pero ni así, ni pese
al caos vehicular que estaba causando lo hizo pensar en encender el automóvil y
dar la vuelta.
¡Zas! ¡Zas! Min Ah miró hacia
el piso de arriba. Ha pasado una hora y sigue escuchando los golpes. Se miró en
el espejo y vio que su mejilla aún estaba roja. – Hijo de puta – frunció su
ceño al decir la grosería. El hombre se presentaba en las redes sociales como
director de filmes independientes. Por lo que por motivos de rodaje necesitaba varios
uniformes escolares. Por esa razón, Min Ah pensó en venderle su uniforme.
En la estación de policía,
casi le avienta la silla ya que el hombre actuó descaradamente, pues resulta
que ha tenido varios cargos penales por lo mismo. Claro que ella tampoco estuvo
bien, pero estuvo mucho tiempo sentada en shock antes de bajar de la cama.
Al abrir la puerta pudo ver la
cocina inmediatamente. La arrocera que estaba encima se agitaba haciendo ruido
y al mismo tiempo emitía un sabroso y fuerte aroma. Ryu Yeong In había ido a la
tienda y aún no regresaba.
La casa donde vive Yeong In es
muy sencilla, solo tiene los muebles que necesita; una cama individual, un
refrigerador y una mesa. Como el día estuvo frío, tenía su tendedero dentro de
la casa y vio que toda su ropa era negra. Debido a que en su trabajo se ensucia
frecuentemente de tinta no se puede evitar, sin embargo –“¿será debido a esto
que no tiene un amante?” Al pensar en su solitario hermano, sintió pena por él.
Mientras echaba un vistazo por
la casa, la puerta principal se abrió y Ryu Yeong In entró con varias bolsas de
plástico, las cuales dejó sobre la mesa del comedor. Min Ah se preguntó que
tanto había comprado, así que inmediatamente hurgó en ellas. Había muchas
fresas y bocadillos que le gustaban a ella, además de un sobre con medicina la
cual abrió y le hizo arrugar su nariz. Era Chongshimwoan (medicina que sirve
para calmar el corazón) la cual suele tomar mucho su abuela.
- ¿Por qué compraste esto? ¿Te
preocupa que me haya asustado?
Yeong In le quitó la tapa a la
botella de agua, sacó el Chongshimwoan y se lo dio a Min Ah.
– Bébelo.
Ella conocía muy bien la
medicina, pero honestamente le produjo ganas de vomitar. Tomó la botella de
agua y la bebió, sin embargo, sus ojos le ardían y se atragantó, así que se
tragó de un solo bocado la medicina, mientras contenía sus lágrimas.
Yeong In no dijo nada;
encendió la estufa y puso el sartén. Entre más piensa en lo que pasó, más
patética se siente. Por poco sufre una tragedia. Si no hubiera llegado Yeong In
o ese hombre…
- Hermano. Hace un momento… la
persona del motel ¿es conocido tuyo?
Yeong In no respondió. Definitivamente
era Kim Ha Jun, aunque ya no usa lentes y tenía una mirada fría. “¿Quién es
usted?” Miró hacia la ventana de la cocina y le iluminó la cara. «¿Yo cambié
tanto que no me reconoció? O ¿me odia tanto que fingió que no me conocía? Me da
la sensación de que fue la última opción. Fue doloroso. Tal vez sea una
respuesta natural.»
Mientras pensaba en el pasado,
los huevos en el sartén estuvieron listos para comer. Lo volteó con cuidado
para que no se rompiera la yema, y los sirvió en un plato, el cual puso frente
a Min Ah. También puso las guarniciones que preparó su mamá en recipientes y
sirvió las sopas instantáneas, completando así una comida decente.
En su casa solo tenía un juego
de cubiertos, así que le dio la cucharada a Min Ah y él comió con palillos. Min
Ah miró la cuchara y se puso de mal humor.
- ¿Es la única cuchara?
- Si.
- Hermano ¿no tienes algún
amante para traer a casa?
- Cállate y come.
Min Ah, que apenas había
comido un par de cucharadas, al ver las guarniciones de su madre se deprimió.
- Lo que sucedió…mantenlo en
secreto de mamá.
Si su madre se entera de que
su hija estuvo en esa situación, su corazón colapsaría y es posible que de
verdad le de un soponcio. Min Ah que estaba comiendo se molestó al ver la
pintura de la mesa. No es capaz de discutir con su hermano sobre ¿qué haces con
el dinero que ganas? Ya que ella sabe bien a dónde va a parar la mayor parte.
- Espérame. Cuando firme con
una agencia, te ayudaré a pagar todas las deudas.
Yeong In vio la mirada llena
de ambición de Min Ah y movió su cabeza sosamente. Min Ah desde el año pasado
ha estado diciendo que quiere ser actriz y recientemente ha hablado de ir a una
academia de actuación.
Si realmente le ve ganas,
podría traérsela a Seúl y enviarla a una academia. El problema con Min Ah es
que cambia de sueño cada tres meses así que puede que esta vez también sea
pasajero.
Yeong In buscó agua para Min
Ah, ya que atascó su cuchara con comida. Mientras le ponía agua descubrió el
viejo de celular que tenía. En este momento, es normal que los jóvenes les
pidan a sus padres que les compren el último modelo de celular, pero ella sigue
usando un viejo modelo.
Min Ah y Yeong In no saben ser
obstinados. Desde que eran chicos, aprendieron a compartieron sus posesiones
con los otros niños y nunca ser codiciosos. Por eso, a ellos les resulta fácil
renunciar y dejar ir; asimismo no piensan en probar uvas frescas.
- ¿Quién es usted?
De pronto, le vino a la mente
el rostro que vio el día de hoy.
«¿Cómo que quién es usted? ¿No
crees que fue demasiado?»
Luego recordó lo que hizo y
sintió un nudo en la garganta.
«Ahora que lo pienso, fue
correcto escuchar esas palabras.»
- ¿Quién es usted? ¿Quién es?
¿Usted quién es? Ha Jun repitió varias veces la misma frase frente al espejo.
«¿Cómo fue mi expresión? ¿Fruncí mi ceño? Recuerdo claramente la expresión
avergonzada de Yeong In, intentando evocar lástima con su jovial rostro.
Ha Jun confundido, vertió
whisky en un vaso con hielo. Bebió la mitad sin dejarlo reposar, por lo que le
raspó desde la garganta hasta el plexo solar. - Ja, Ja. Por más que lo pienso,
esa fue una respuesta estúpida… ¿Quién es usted? – A repetido esa escena infinidad
de veces desde que regresó a casa.
«Respondí con frialdad, como
un niño enfurruñado. Maldición ¡Qué vergüenza!» En su cabeza, lo que pasó hace
once años está tan claro, como si hubiera ocurrido ayer. Bebió lo que quedaba
en el vaso y fue a bañarse.
Abrió el agua fría, intentando
despejarse y regresar a sus sentidos, pero mientras fluía el agua, evocó el
rostro de Yeong In. No ha cambiado nada y eso le enfada. Esperaba verlo
compungido por el resto de su vida, sin embargo, al ver su rostro puede ver que
ha vivido y comido bien.
- ¡Maldición! - De pronto se
sintió infeliz y mordió sus labios con fuerza. Regresó a sus cabales, al sentir
el agua fría y sus dientes chocando al punto de romperse. Se puso la bata,
salió y se recostó en el sillón. Al cerrar sus ojos, los recuerdos de hace diez
años regresaron lentamente, aturdiéndolo y removiendo sus sentimientos en una
sola dirección.
Estaba un poco agachado cuando
sonó el teléfono. No pensaba contestarlo, pero debido a la insistencia se
levantó, tomó el celular y comprobó que era su madre Joo Hye Ryeon.
Aunque no quería, ocultó su
enojo y contestó la llamada.
- Hola Mamá.
- Ha Jun ¿Dónde estás?
Su voz sonaba como si fuera
una persona siendo perseguida.
- ¿Por qué?
- Debes irte del país
inmediatamente. Mamá le comentará todo a la abuela. Solo vete de aquí, rápido.
- ¿Por qué repentinamente me
hablas y me dices que deje el país? ¿Papá está siendo investigado por la fiscalía?
Ella le dijo que no la
cuestionara y que era urgente que se fuera del país. Que, por un tiempo le
dejara el trabajo a Doo Hyeong y que se fuera rápidamente. Si alguien lo ve,
creerá que no está dejando el país sino huyendo de él. Su madre hablaba muy
rápido, opuesto a su usual carácter tranquilo.
- No puedes quedarte aquí o
estarás en problemas.
- ¿Por qué? Debes decirme los
detalles para que pueda entenderlo.
- ¡Es por tu papá!
Mientras hablaba hizo una
pausa para reírse sarcásticamente.
- ¡Quiere casarte!
Ha Jun se recostó, aún con el
teléfono en su oído. Hace dos días el presidente Kim lo chantajeo con el
matrimonio “Puede que éste te convierta en persona”. Desde el año pasado ha
sido forzado a agendar espacio para tener citas para matrimonio y ha salido
varias veces.
Ha Jun contestó con risas.
- ¡Esta bien! Haré lo que mi
padre desea e inmediatamente me divorciaré.
- No bromees. Sabes que tu
abuelo antes de morir dejó su testamento ¿verdad?
¿Qué testamento? Ha Jun que
había estado indiferente de pronto recordó un hecho e inmediatamente su cuerpo
se levantó como resorte y se sentó. Con voz llorosa Joo Hye Ryeon dijo…
- ¡Tú padre está buscando a
esa familia!
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